
Hace cosa de un par de años mas o menos yo estaba en maty acompañando a mi madre que se iba a comprar unos zapatos de baile. Mientras yo me cansaba de esperar mientras que ella veia zapatos, se los probaba y demás yo me senté en un sitio de la tienda. Casualmente ese sitio resultó ser la zona de las puntas, ya sabeis, esas zapatillas que hacen de una preciosa bailarina algo aún más precioso. Pues ahi estaba yo, embobada mirando a mi alrededor y sobretodo embobada mirando a las chicas que se estaban probando las puntas. Por aquel entonces no me habia planteado ni por asomo aprender a bailar, era algo así como un sueño frustrado que creia que ya era tarde para intentar hacerlo realidad, era algo que me llamaba muchísimo la atención, algo que me parecia precioso, y algo que jamás nadie se hubiese imaginado que podia gustarme, digamos que no pegaba mucho con mi personalidad.

Pues bien, un par de años mas tarde, concretamente ayer, cuando ya voy por el segundo año bailando, llegué a la misma tienda, pedí unas puntas y me sentaron en ese mismo banco en el que años antes habia unas chicas probandose puntas a las que me habia quedado embobada mirando. Por fin habia llegado mi momento. Decidirme por aprender a bailar ha sido una de las mejores decisiones que he podido tomar, y una decision que no podria haber tomado si no es por Contradicción Enferma, alguien de quien no tengo noticias ninguna, una princesa me pregunto en un comentario por ella y aunque te contestare en tu blog desde aqui te digo que no tengo ni idea de que ha sido de ella, tengo su telefono en otro movil y la verdad es que podria probar aunque sea a mandarla un mensaje, no es que llegaramos a tener una relacion muy estrecha pero me gustaria saber que fue de ella y por que desapareció derrepente. Lo importante es que gracias a ella me apunté a clases de baile y descubrí algo que me gusta de verdad, algo que me aleja del resto de los pensamientos, algo mágico. Pero como todo tiene una pega, y es que no es tan mágico, pues no es tan mágico tratar de hacer algo precioso cuando se tiene un cuerpo como este. No es simplemente no mágico, si no que también es deprimente, ridículo, triste, vergonzoso, asqueroso... Por suerte se trata de algo que tiene solución, y aunque ahora parezca que no haya manera de salir de este circulo vicioso de dejadez y ansiedad en cuanto se terminen las vacaciones voy a hacer todo lo posible por que esa unica pega desaparezca y todo sea perfecto.





























































